lunes, 30 de mayo de 2016

Atisbo de esperanza



Ya huele a sal, ya huele a amistad, ya huele a norte y a sur,

Cinco horas de sentimientos encontrados, cinco horas de reflexión,

Bajar y volver del revés. Entrar en el centro del torbellino y volar.

Alcanzar el cielo y aterrizar. Y de nuevo esa extraña sensación que se puede percibir de forma inconsciente.

La abstracción nunca fue tan adictiva.

Permanente dejarse llevar. https://www.youtube.com/watch?v=fMxftOcSuws

martes, 17 de mayo de 2016

Partitura de escritor

Hace tiempo que no me siento delante del teclado cual pianista ante su instrumento,
una vida demasiado llena (quizá), aunque me niego a creer que "demasiado" pueda alguna vez acompañar a la palabra "vida".



Es cuanto menos curioso, como en poco tiempo las circunstancias cambian,
segundos, procesos, clavados en el tiempo como los puntos de inflexión viven clavados en una gráfica.

A veces un mensaje repentino te sacude y cuando vuelves a poner los pies en el suelo todo tiene otro color.

Me repito a mi misma como una gramola mensajes motivadores para no caer, para seguir andando por la cuerda que es mi vida, para no mirar al suelo, demasiado cerca o demasiado lejos.



Pero hay un factor que se escapa del alcance de personas como yo, personas en el sentido más pleno de la palabra, el factor "otros".

https://www.youtube.com/watch?v=Ca96q9rI3kU

Y volviendo a ese proceso en el que estábamos, andando por la cuerda, esta se hace más gruesa, más plana, menos inestable, no podemos dudar, levantarse y luchar en un ciclo infinito con la mejor sonrisa ya no es una opción.

Así como los pilares de un edificio no pueden fallar, los apoyos no podemos desfallecer. Por mucho que duelan las piernas, la mente o escueza la piel.

Y es bonito como ese factor "otros" nos convierte en el factor "nosotros" para los demás.

https://www.youtube.com/watch?v=lrKF8p2KqI4

Hoy me he encontrado con un antiguo maestro, hoy me he devuelto a mi yo de seis años. Una de las personas más trascendentales de mi vida, de esas que hacen emocionarse con solo pensar en ellas. Su sonrisa no tiene igual y la que me provoca tampoco.

Este post está dedicado a una florecilla de olivo perdida en levante, que ha de encontrarse.

"Porque vuelo, me tiro de su boca y se que vuelo, porque ahora vivo a dos palmos del suelo" y quiero que ella viva a tres por lo menos.




martes, 29 de marzo de 2016

Porque hay cuestiones que solo puede respondermelas tu piel

https://www.youtube.com/watch?v=L4O-ojM5nfk&list=PLEF4B9CBCD9527E75&index=4

Me encantaría saber escribir bien,
me encantaría saber ya todo eso que quiero aprender,
me encantaría vivir en el mañana.

Sin embargo no quiero perderme ni un segundo del ahora,
del proceso, de la transformación.




Un monumento que me mira desde lejos y me sonríe cuando escucho esa voz.

El miedo asomado a la puerta, apenas imperceptible pero inundando la sala con su sola presencia.

¿Será él?

Y me cuestiono todo, analizo cada detalle,
todo importa, todo ha adquirido una dimensión inimaginable.

Cada mota de polvo brilla a trasluz aunque sea de noche.



La prisa se ha detenido y el tiempo se ha convertido en un juego,
en un exquisito calor que presiento se convertirá en fuego.

Las cicatrices vuelven a enrojecerse, a picar,
a recordarme que están ahí, que no puedo huir de ellas.

De nuevo suena el despertador y vuelvo a pensar en lo mismo cuando abro los ojos.






lunes, 7 de marzo de 2016

Las deudas del cuer(p)o

Soy una persona de costumbres,
me gusta celebrar el final de un libro con una reflexión.
Tomarme mi tiempo, analizar.
Supone un momento importante, de introspección, casi me lo tomo como un acto de estado.

Me acabo de terminar el segundo libro de la saga Dos Amigas de Elena Ferrante,
Un mal nombre.

Creo que uno de los mejores libros que he leído.
Cada palabra del personaje me hace sentir como si estuviera ante un espejo,
cada sutil reflexión a la que Ferrante con una maestría digna de un mago me hace llegar.

Reconozco que tiendo a pensar que cada persona es una historia, sin embargo tras esta lectura
no lo tengo tan claro. No creo que sea fruto de la invención una historia tan... vivída.
Y es que hay tantas similitudes, he experimentado tan en primera persona retazos de ese relato...

https://www.youtube.com/watch?v=uHL1PX1vm1M

Este fin de semana he sentido ese re-equilibrio que tanto creo que hace la vida.
Y justo termina con el expurgo de los ácaros de mi salón, de mi cuerpo y de mi mente.

Parece que el corazón ha empezado a pensar con su cerebro, y repito con SU cerebro.
Atiende a otra lógica, la de no conformarse, la de querer sentir por mil.
Al igual que el cuerpo se habitúa al ejercicio, la parte sentimental se acostumbra a dejarse querer
y ya no le valen las migajas. Ahora quiere el todo.

https://www.youtube.com/watch?v=2a8G4mIscJw

Como broche de oro os dejo un poquito de Marwan.




jueves, 11 de febrero de 2016

Acelerando

Jamás pensé en serio que mis sueños se pudieran cumplir de una manera tan brutal.

Y es que sí señores, las metas son tangibles, las ilusiones se pueden tocar, incluso respirar.

Hay muy pocas cosas que no me gusten, y que me llueva es una de ellas. Sin embargo hoy me he dejado llover. En este momento de mi vida, el más dulce por cierto, no hay nube ni gotas de agua que me puedan enfriar el ánimo...

Es tan bonito acelerar, sentir con un amplificador en el corazón, abrir los ojos al sol. No existe aún el invierno que pueda parar esta felicidad.

https://www.youtube.com/watch?v=oyEuk8j8imI

No hay libretas en el mundo suficientes para escribir tantos proyectos.

Ese sentimiento que empieza en el lagrimal y en un segundo sale de la boca en forma de suspiro.

Que forma tan bonita de aprender a dejarme querer.

Cuando el cansancio es el perdedor de la ecuación, cuando las ganas pueden con todo límite, a eso se le puede llamar SER FELIZ.


lunes, 1 de febrero de 2016

Ida sin vuelta

Un desayuno de tres horas, una charla alentadora, dos cabezas rizadas aguantando un ánimo a punto de estallar.
Tres horas para ver que no se puede dejar de luchar, que siempre hay algo a lo que te puedes agarrar. La vida será lo que queramos que sea. Y esa sonrisa que nos achucha, esa madre que hay detrás. Ejemplo de vida sabor café.
El fondo, un pozo de lágrimas. Y la desesperación que da paso a la pena. Y la vida que te obliga a que te dejes llevar, que te enseña como al fin y al cabo no estás tan mal.


Entonces cuando ya no esperas nada, llega la agitación, la escapada a una gran cuidad que es el augurio de lo que está por llegar.
Besos, abrazos, sonrisas, y de nuevo lágrimas que ya han perdido la sal, que vuelven a ser de felicidad.


Cerrar una etapa y todo lo que eso supone, ver como vuelan las horas, y hacer planes pospuestos. Disfrutar cada momento con la consciencia de que ya nunca será igual.
Hasta que llega el día de la partida. Comienzan las despedidas, que poco a poco se hacen más intensas.
Es difícil decir adiós, saber que te vas para no regresar, que tu tierra (que es lo único que es verdad) cambiará.
Y con una dos maletas de equipaje y millones de sentimientos, emprendo la primera ida sin vuelta.
Llevaba posponiendo este post una semana, pero quería reflejar todo el proceso.


Agradecerle profundamente a Natalia desvelarme que súper Anto, significa superación en latín. Es una mujer excepcional y recordarle, que dentro de poco la suerte le sonreirá.
A Carmen Manzano, por regalarme lo más valioso: su tiempo.
A Carmen Hermosilla, por abrirme los brazos antes incluso de llegar y ser ejemplo de vida.
A mi chica de la luz tenue, que tanto deseaba este momento y no me ha permitido dejar de intentarlo.

Y a toda mi familia, por estar siempre ahí. 


jueves, 14 de enero de 2016

La cuidad sin tila

 - Buenas, ¿qué le traigo?
- Buenas, una tila por favor.
- Mmm, tila no tenemos.

Ese fue el momento en el que me di cuenta de que en una cuidad como esta no hay tregua.
Podría haber buscado otro bar, pero preferí sucumbir a tus encantos Madrid y permanecer bajo el efecto del café kilométrico que circula por mis venas desde bien temprano.

Luces que conozco me acogen nada más verme, las pobres no saben que yo no las echo de menos, que mis ganas se han quedado arriba.

Comodidad es compartir una cerveza con quien puedes ser tú, felicidad es compartir tiempo rodeada de estrellas, perderte en sus conversaciones y sentir que tu sitio está ahí.

Ojalá..... Madrid.


Os dejo un artículo que me ha parecido muy inquietante